domingo, 18 de abril de 2010

Intruso




Vienes
hiriendo
mi glacial sosiego,
asolando mis murallas.
En la Penumbra;
hilarante
eriges
tibios sueños
y
al alba
el arlequín
de Mis colores;
ahora…
Resides celestial
en las nubes
de mis sienes;
adentrado en mis rincones
rompes
mis amarras,
el silencio extasiado
se hace eco.
No hay duda ya.
¡Soy tuya y sólo tuya!
C
a
e
En vértigo la dicha demencial
sólo de sospechar un amanecer yerto,
viviré soslayando
la ausencia de tus besos.
Tú, me liberas y me atas
del temor
y a tu vida;
Resurgente es ahora mi paz
como las olas
en su mar.
Cuando dices:
Eres mía,
y
Sólo mía.

10 de febrero 2009


Cenia Castro©ringt 2010 todos los derechos reservados