martes, 28 de julio de 2009

Divergencias de un caballo viejo

Él de su existencia
cansina, renegaba
y escribía y escribía
no entendía a veces;
pero, llevar por su pluma, se dejaba
queriendo, revelar los secretos del alma…
Y, no entendía.
Ahí, entre copas, oía cuando relinchaba el viento
con presunciones de gran poeta.
vociferaba con su presencia el mar
¿Qué más sublime? se decía, besar con la espuma las pestañas de la arena
¿Qué más etéreo? rozar con mis lágrimas el cielo.
Yo soy más poeta,
-el viejo callaba-.

Él, de su azotada existencia renegaba
escrutando los misterios del alma.
El viejo, se decía, ¿y tendrá rincones el alma?
¿Quién, en su fustigada vida pudo develarla?
¿Quién, de un soplo, amedrentó al hades, evitando su fatal designio?
¿Quien volvió domando sus alas, y subyugarla pisoteada, morir cansada?
-¿El hombre?- dios ínfimo, con alardes de grandeza...
y la grandeza está en la belleza, de saberse minúsculo
ser perecedero, que sabiendo su infortunio
se inca al celeste dando gracias
pues, ni toda una vida
multiplicada por cien, le daría
la dicha de hacer verdadera poesía;
-
Parir de sus manos una perla de escarcha-

Y aún en la desdicha, volvía
escribía, y escribía tratando de hacer poesía…
le refutó, un avecilla..que viéndolo todo, le confortó.
Sosiega el alma, viejo...
Que una buena imitación también cuenta.
no es decir las más bellas letras; la poesía,
para desnudar rápido a las princesas….
Ni ahora, esto tan moderno, la libídine virtual en masa
No, no, no….Nada de anáforas,
que quemen, quemen toda la cabeza
Ni quien usa más, las reglas mejores de la retórica
y despunta en ella la paradoja, sinestesia, que si la rima…

La poesía, la poesía, le decía
Es cantar con la pupila
es besar con las manos, curar así la piel agrietada.
es disolver el viento en la mirada, al caer las hojitas marchitadas.
Perderse por el sendero travieso de las hormigas industriosas
le decía la avecilla, la poesía, la poesía…
Es dejarte elevar, cuando bien se puede, y agachar cuando se debe
para poder ver, quien está más allá.
No de comerte solo un pan, si hay dos que no lo tienen...
en otras palabras, -es amar-
Lo traslucido y callado
que sin ojos y sin bocas, habla, habla y nadie lo ve,
poner ojos, donde los demás, dan su espalda…
Y él viejo, se fue diciendo;
Poner los ojos, donde los demás ponen la espalda.
la poesía, la poesía, es amar…




24 de junio del 2008


Cenia Castro© copyright 2009 Todos Los Derechos Reservados

2 comentarios:

  1. Cenia tu sabes que la admiración es mutua, yo nunca podría escribir un poema como este. Sin embargo creo que me retrato en el en cuanto a los afanes diarios de un día poder hacer el poema que inmortalice. Siempre te he dicho que alabo profundamente en ti esa gran condición que tienes de contar historias a través del verso, nunca deje de cultivarla, es tu fuerte. Abrazos y sin lugar a dudas un día llegaremos mi adorada poeta, quizás no para satisfacer el ego pero tal vez para auto-realizarnos que es una sabia manera de estar a tono con la vida misma.

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  2. Bueno en eso ya coincidimos, para auto-realizarnos, a proposito este poema es tuyo...
    te lo dediquè en mundo poesìa, y tanto tiempo sin saber de ti, y ahora que apareces, pues lo traje otra vez, como muestra de mi admiraciòn.

    un gran abrazo Angel

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